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miércoles, 9 de julio de 2008

Regresé, otra vez.

Cualquiera creería que he perdido el juicio, pero en realidad lo he ganado. El futuro inmediato me da la razón cada que se convierte en presente. Vuelvo a escuchar mi música, la que me trae de vuelta a la realidad y me cachetea diciendo: no te mal viajes por pendejadas, ahora menos que nunca tienes que pensar en los demás antes que en ti misma. Y bien sabes que yo no le hago caso a nada más que a mi música.

Empiezo a escribir como hablándole a Dios, ese que me cobra el diezmo por adelantado. El muy pinchi viene a leerme y de seguro se está sobando los bigotes y carcajeándose de mi desvergüenza. Creo que le encuentro sentido al escribir cuando pienso que me lee, porque para muchos podrá ser pretensión hablar de uno mismo, pero sólo Dios sabe que también es mi necesidad y acaso no es capaz esta mujer de ser sincera, de escribir con la frente en alto sin temor a lectores malintencionados o mejor dicho -para no echar mentiritas- pasando sobre el ego de esos mala entraña. Pues sí, pues.


Hasta hace muy poco traía toda la bilis en la garganta, me provocaba nausea hasta que por fin vomité, después de enjuagarme la boca por fin vuelvo a vivir. Ahora las sonrisas son sinceras, mi mirada vuelve a ser transparente y ya todo mundo sabe que no se puede jugar conmigo. Muajaajaaa!! Soy realmente malvada cuando me lo propongo. Correcto, todo es premeditado, no es la ira la que me domina aunque parezca lo contrario, ahora que me conozco mejor puedo darme el lujo de disfrazar emociones pero jamás podré ser hipócrita, lo siento, en verdad lo siento desde el fondo de mi corazón.


DATO EXTRACURIOSO: ¿Qué pinches madres sabe el mundo de mi? Con gran fascinación me descubro a mi misma en ese mood en el que todo me entusiasma y motiva, y Ahora menos que nunca estoy dispuesta a volver al letargo. Así que ya lo sé con la vara que mides serás medido. Tampoco crean que es tan importante el mundo y todos sus amigos.

domingo, 29 de junio de 2008

Domingo



ASH, me he despertado a las 12 pm. y adios planes de descansar y no salir al mundo. Al rato me largo a la calle, vamos a ir al cine y no me acuerdo como se llama la película pero de seguro va a ser un churrazo. Joder, yo quiero ver Kung fu panda.





DATO CURIOSO: Por la boca muere el pez, ni pex!

domingo, 15 de junio de 2008

ahh... cuan bonito es soñar.



Desde hace tiempo, meses quizá más del año, he soñado que vivo en una ciudad muy bonita, con muchos árboles y jardines, también edificios y mucho ruido, todo lo propio de una gran ciudad. Lo curioso es que no reconozco ningún escenario, y si bien me acuerdo de cada detalle: las calles, construcciones, automóviles, postes llenos de cables, jardines, etcétera; estoy segura que jamás he conocido una ciudad como la que sueño, sin embargo, vivir en ella me hace sentir plena. Anoche la volví a soñar.

Curiosamente hacía mucho que no me soñaba formando parte de un montaje teatral y esta vez no sólo formaba parte del equipo de producción sino que era parte del elenco. En la primera escena de mi sueño, estaba en una casa blanca que todos sus cuartos estaban cruzados o comunicados entre sí, vaya; ahí me encontré con un libro de poemas el cual yo leía dramáticamente como si retratara mi realidad, luego, hice consciente el sueño y empecé a observarme desde fuera de mi cuerpo. Aquella casa laberíntica era escenografía y yo estaba dando función.

Salí de ahí y empecé a caminar por unas calles muy amplias y con muchos jardines, en mi camino me encontré con una chava que conocí hace años y con la cual tuve algunas diferencias significativas y por alguna razón la seguí sin que ella se diera cuenta hasta llegar a un lugar donde había varias personas que me conocían de muchos años -pues este sueño era una especie de... mi futuro- y ahí ocurrieron otros sucesos que no quiero explicitar, pero saco esto a colación porque al hablarme me llamaban por el nombre de mi perro.

En mi parte consciente del sueño me moría de la risa de que me llamaran: "La Penril", pero era tipo nombre artístico y más risa me daba al pensar ¿Quien podía tener un nombre artístico así, una luchadora o qué? Sí hasta en los sueños ando con mis clownadas. Lo super buena onda de todo esto es vivir esas sensaciones de bienestar tan chingonas y sobre todo el verme de nuevo en el escenario.

sábado, 14 de junio de 2008

pequeñas mejoras (?)

Los mareos que me sacaban del cuerpo han desaparecido, poco a poco voy recuperando las fuerzas para hacer mis actividades diarias y el entusiasmo para seguir viviendo.

Ahora con facilidad corro, vuelo y me acelero, sólo que por las noches aún no puedo dormir del todo bien. En las mañanas me despierto con el cuello torcido, pero luego logro agarrar el ritmo de la mañana que me lleva a olvidar mis achaques veinteañeros.


Anoche fue una noche rara y especial. Por lo general suelo disfrutar mucho los viernes y mucho más por la noche, sólo que ayer me sentía dolorosamente sola y extrañando a Isabel, no me quedó de otra que marcarle. Yo, que no disfruto mucho que digamos el hablar por teléfono, le marqué. Me dice que ya el miércoles llega a casa, eso me dejó un poco tranquila y pude dormir a gusto.

Hoy, me levanté de buen humor, puse música, ordené mi cuarto y me lo he pasado relax. Lo único extraño que me ha pasado el día de hoy es que tuve otro mareo, pero uno diferente. Por unos segundos no supe en que día estaba, perdí la conciencia del tiempo y cuando la recuperé me sentí desubicada, algo bastante loco porque cuando no sabía que día y hora era, sí sabía donde estaba y que estaba haciendo; cuando me ubiqué en el tiempo de pronto no supe que chingados estaba haciendo ahí parada. Ya no me quedó más que soltarme a reír y pensar seriamente en lo que me dijo lobito hace unos días: "Cuidado, porque cuando se te sube el loco ya no se baja" que meyoooooo!!


miércoles, 4 de junio de 2008

cometer suicidio

Me canso con facilidad. Del tocador a la cama se extendió, hace unos días, un mareo que casi termina en desmayo. Me siento pesada, ajena a este cuerpo que ya no me responde, sorprendida al estar en el umbral de una puerta que todavía me da miedo cruzar. Estar rechazándome a mi misma me tiene cansada, un cansancio que a veces huele a sangre, locura y muerte.

Lo he vuelto a pensar, la última vez que pensé en ello fue hace siete u ocho años, quiero decir: lo he vuelto a sentir. Alguien dijo que la muerte era cálida, quizá sí; recuerdo que un rumor cálido recorría mis brazos, y cuando observaba lo perfectas que están dibujadas mis venas, sentía como evaporaba el flujo de sangre imaginario, con un frenesí desquiciante y ante tal locura, mejor me abstuve. Aquella vez, la pasada, fue más intenso: Sentía como el calor del enfrentamiento con la muerte me quemaba la piel. Las condiciones en las que estaba eran muy dolorosas, no eran ganas de morir, más bien eran ganas de dejar de vivir. Afortunadamente todo aquello pasó y pensé que no volvería a sentir deseo por arrancarme las venas, y aunque esta vez fue muy diferente también he logrado salir sin ninguna cicatriz.

El suicidio dicen que es la peor de las muertes, que ni siquiera te dan una misa en la iglesia cuando ya no estás en tu cuerpo, pero siempre he imaginado que el suicida en su último aliento se arrepiente de su pecado y encontrándose frente a la muerte finalmente comprende la vida, por eso nunca me he cortado las venas, en el ardor de la agonía estoy segura encontraría placer y de nuevo me abandonaría a observar la maravillosa plástica que estarían formando mis chorros de sangre por todos lados y al final el arrepentimiento y las ganas de vivir, esa comprensión a la vida, jamás llegaría y terminaría siendo un suicidio estéril.

Recapacito, siempre, ante tal reflexión y creo que la acción diaria se encarga de proveer la asfixia necesaria para llegar a una catarsis que depure el espíritu y poco a poco ir encontrando la pureza de nuestra existencia.